El
estar transitando por la formación docente de educación especial, me permite y
permitió interactuar con referentes teóricos y conceptuales relacionándolos con
el contexto escolar, he logrado desarrollar cualidades éticas, intelectuales y
afectivas que la sociedad espera que posea para que después pueda cultivar las
mismas cualidades en mis alumnos.
Para
poder darle un marco a este apartado,
comentaré cada experiencia significativa vivida en las diferentes
prácticas docentes que ofrece el Profesorado de Educación Especial con Orientación
en Alteraciones del Desarrollo Cognitivo.
En
el primer año, en la cátedra de práctica docente I, logré múltiples
conocimientos como:
-
La
profundización de conocimientos sobre las características, organización y
funcionamiento de la Educación Especial.
-
La conexión con
la realidad escolar concreta en forma global: la comunidad escolar, los
diferentes niveles, el grupo-clase y alumnos.
-
El análisis
sobre diferentes lecturas relacionadas a las experiencias en curso.
-
La visualización
sobre el desarrollo profesional que en años siguientes fueron profundizándose.
-
La comprensión
de la complejidad del trabajo docente en los distintos niveles educativos y
servicios de educación especial en que se desempeñe el docente.
En
el segundo año, en la cátedra de práctica docente II, complementé los
conocimientos previos junto con la práctica y referentes conceptuales. La
materia principalmente se basó en la observación participativa de una
institución recreativa para niños con discapacidad, durante ese transcurso
fuimos analizando y comprendiendo múltiples tareas que configuran el rol
docente, articulándola con la práctica. Luego de esta experiencia presentamos
un proyecto destinado para los alumnos que fueron observados. El objetivo fue
enriquecer la relación del cada niño con su familia, para ello se elaboró junto
con los alumnos diferentes juegos de mesa, que en distintos momentos eran
llevados a sus hogares.
En
el tercer año del profesorado, desde la cátedra práctica docente III,
comenzamos a tener un mayor contacto con los alumnos, docentes, directivos,
etc. por lo que debimos conocer aún más todo lo referente a las diferentes
instituciones educativas especiales que nos tocó practicar.
En
una primera instancia observé: la relación entre la docente y los alumnos, la
relación entre los pares, el perfil del docente, las estrategias metodológicas,
tipos de aprendizajes, etc. Además pude participar activamente en cada una de
las clases.
Luego,
realicé la residencia, en donde tuve a cargo el grupo de alumnos, que para lo
cual planifiqué en función del tema, las características generales e
individuales de los estudiantes y los lineamientos de la maestra de la sala y
de la profesora de la cátedra.
Es
importante aclarar que durante todo el año se fueron realizando
autoevaluaciones sobre lo realizado y lecturas comprensivas que acompañaban la
práctica.
En este último año del profesorado, la residencia toma
otro sentido y se basa en un acompañamiento o apoyo escolar a alumnos con
discapacidades o necesidades educativas especiales, respaldando los procesos
pedagógicos acordados con las escuelas comunes. La práctica la estoy realizando
en los diferentes niveles educativos de una escuela en particular, es decir que
cuento con tres casos en los que realizo diferentes abordajes, si bien todos se
caracterizan en un trabajo cooperativo e interdisciplinar. El objetivo de mi
trabajo como futura docente de educación especial es mejorar la calidad de los
aprendizajes de los alumnos con discapacidad y/o necesidades educativas
especiales.
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